Aprobación del Pabellón y Escudo Nacional en el Tercer Congreso reunido en el templo de la Encarnación el 25 de noviembre de 1842, bajo la presidencia de don Carlos Antonio López.
Óleo sobre lienzo de Guillermo Ketterer pintado en 1957.

martes, 26 de agosto de 2008

"Con una Ley de Lenguas el país será más libre"

La siguiente es una entrevista que me ha hecho el periodista Marco López para el diario paraguayo Última Hora

Hoy, en el Día del Idioma Guaraní, Tadeo Zarratea, un estudioso del guaraní, lamenta que la Comisión Nacional de Bilingüismo lleve años sin reglamentar el uso de las lenguas.

Desde 1992, el castellano y el guaraní son idiomas oficiales del Paraguay. Sin embargo, la realidad es que la Ley de Lenguas -la que debe reglamentar el uso de los idiomas nacionales- sigue estancada y su implementación está aún más lejos. En esta conversación, Tadeo Zarratea analiza la situación actual.
-¿Cómo cree que el Gobierno va a enfrentar el problema del guaraní en el Paraguay?
-No tengo la menor idea.
-¿Ve algunos signos alentadores?
-Sí, veo algunos signos positivos. Por ejemplo, en el acto del traspaso de mando, el Himno Nacional también se cantó en guaraní. Además, el discurso del presidente del Congreso y una parte de la alocución del presidente de la República también fueron en guaraní. Estos son signos muy alentadores.
-¿Por qué nunca se reglamentaron los artículos 77 y 140 de la Constitución Nacional de 1992?
-Por el desinterés del Parlamento Nacional y más aún por desidia de la Comisión Nacional de Bilingüismo, creada por decreto del presidente Juan Carlos Wasmosy, en 1993. En esa oportunidad el mandatario les encomendó la formulación del proyecto de ley, pero la Comisión no cumplió.
-¿En qué estado se encuentra la Ley de Lenguas en este momento?
-En este momento, la ley está bajo estudio de tres comisiones del Senado: la de Asuntos Constitucionales, de Legislación y de Educación, Cultura y Culto.
-¿Por qué es importante para el Paraguay una Ley de Lenguas?
-Es clave, fundamental, porque el Paraguay es multilingüe y el Estado es bilingüe. Entonces, tiene que existir una ley que reglamente el uso de las lenguas oficiales y las no oficiales también.
-¿Cuáles son las instituciones más importantes que propone la Ley de Lenguas?
-La Secretaría Nacional de Política Lingüística y la Academia de la Lengua Guaraní.
-¿Cree que una Ley de Lenguas va a obrar el milagro de convertir al Paraguay en un país bilingüe coordinado?
-Imposible. Aquí no hay ninguna magia. Lo que realmente necesitamos es ordenar el problema lingüístico, y eso solo se logrará con la Ley de Lenguas. Con ella, el Parlamento estará en condiciones de comenzar a dictar las leyes en guaraní y el Palacio de Justicia podrá expresar los procesos en nuestro idioma vernáculo. Asimismo, el sistema educativo tendrá la posibilidad de dar un mejor tratamiento al guaraní en el plan curricular. Se hace muy necesaria la reglamentación.
-Usted como conocedor, y sus amigos, que también están en el tema, ¿no se sienten un poco responsables del atraso en la instauración de un país bilingüe?
-No somos responsables. Somos simples voluntarios en la causa. Yo llevo décadas trabajando por el guaraní por impulso propio, así que particularmente no puedo sentirme responsable.
-Entonces, ¿a quiénes puede atribuirse el fracaso?
-La Comisión Nacional de Bilingüismo es la principal responsable, porque pasaron 14 años y no hizo nada. Los funcionarios del ente cobraban sus sueldos para realizar una tarea específica encomendada ya en la época de Wasmosy y nunca se cumplió. En dos ocasiones, en forma particular, nosotros preparamos sendos proyectos de ley y los elevamos al Parlamento, pero lamentablemente el caso pasó al Ministerio de Educación, que a su vez derivó el tratamiento a la Comisión de Bilingüismo.
-¿Y qué pasó entonces?
-La Comisión de Bilingüismo rechazó nuestra propuesta y dijo que ella se encargaría de redactar el proyecto de la Ley de Lenguas, pero -como ya le dije antes- los responsables no hicieron nada.
-¿Cómo se imagina que sería un Paraguay bilingüe?
-Me imagino que el Paraguay será un pueblo más libre. Cuando se desaten las ataduras de la mordaza lingüística, los niños se sentirán liberados y dejarán de ser tímidos. En tanto que los adultos tendrán más capacidades de expresión y certeza en la expresión. El mutismo que ahora los caracteriza, así como la inseguridad lingüística desaparecerán y entonces los ciudadanos serán capaces de defender sus derechos y estarán orgullosos de su identidad cultural.
LA FRASE: "Cuando se desaten las ataduras de la mordaza lingüística, los niños se sentirán liberados y dejarán de ser tímidos".

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