Aprobación del Pabellón y Escudo Nacional en el Tercer Congreso reunido en el templo de la Encarnación el 25 de noviembre de 1842, bajo la presidencia de don Carlos Antonio López.
Óleo sobre lienzo de Guillermo Ketterer pintado en 1957.

miércoles, 21 de marzo de 2012

MAUROLUGO, el benjamín de los poetas en lengua guaraní


Maurolugo, Santa Rosa, Misiones, 1979. Es el más joven de los poetas que integran esta Galería de Poetas Contemporáneos de la Lengua Guaraní. Sin embargo, su obra revela una producción madura, tal vez porque contraviniendo la habitual soberbia del escritor paraguayo, se ha dejado guiar por un preceptor. Mauro Lugo se ha ganado una estima muy especial de Feliciano Acosta como alumno aventajado, e igualmente desarrolló una gran admiración por la obra poética de su maestro.

En verdad es un hecho fortuito el encuentro en las aulas de un gran maestro con un joven talentoso, porque Feliciano Acosta es uno de nuestros poetas más exquisitos y maurolugo (así, con minúscula es su nombre artístico) viene a ser su primer discípulo. Ojalá todos los jóvenes tuvieran como él la humildad del que quiere aprender, del que se deja guiar y al mismo tiempo emula, contrasta, crea y recrea fórmulas y giros idiomáticos. Tan importante es tener un preceptor en esa etapa vibrante de la vida, cuando la persona pretende abarcar todo el universo y guiado por su juventud cree firmemente que puede hacerlo.

El artista paraguayo es por lo general autodidacta, pero muchas veces lo es sólo porque no acepta la dirección artística, muestra escaso respeto por las obras de los mayores, alega que le toca vivir un tiempo nuevo y distinto, y con ese criterio trata de inventar la pólvora. Artistas de esta clase no se considera continuador de una obra que va construyendo todo un pueblo a través de los siglos; no sabe que la cultura es producto de un proceso de sedimentación de los esfuerzos, de los talentos y de la experiencia de varias generaciones. Un artista, una persona es sólo un eslabón de esa larga cadena; nunca va a ser el primero ni el último y menos el único.

Así se explica la ventaja que lleva maurolugo sobre escritores de su edad. Aprendió de muy joven el lenguaje simbólico de la poesía; un lenguaje en el cual las palabras no significan lo que indica el diccionario. El lenguaje de la poesía es figurado y emocional y por lo mismo diferente del lenguaje lógico. Esta simple verdad necesitan saber miles de jóvenes que se inician en el arte de la palabra.

Muchos talentos se han echado a perder por falta de conocimiento de esta mínima y elemental diferencia. Decir “te quiero” no es poesía. Es el lenguaje lógico; es la manifestación directa de un sentimiento. Poeta es aquel que puede decir eso mismo sin usar estas dos palabras, y que por el impacto de su lenguaje puede emocionar al destinatario.

Hoy podemos decir que maurolugo ha alcanzado el lenguaje poético, y por ello está en condiciones de proveer de una montaña de obras literarias al idioma guaraní. Y esto sin descuidar, como lo viene haciendo, su trabajo cotidiano como docente, locutor de radio, trabajador de la cultura nacional e investigador del idioma guaraní.

Obras

Se inició con su poemario Urumbe poty en el 2001, prosiguió con Pykasu hovy en el 2003, luego publicó con su maestro, Feliciano Acosta, el poemario a dos voces, Mandu’a rendy en el 2004. Se inició en la dramaturgia con Ñoha’ãnga ñoha’ãngarã en el 2007. En el año 2009 apareció Kéra rembe’y su colección de cuentos. En el 2010 publicó Oñemboatukupéva, y en el 2011 su poemario Che tytýi / Mis latidos. Como traductor ha realizado numerosas traducciones. En el 2011, para la Editorial El Lector ha coordinado la edición de 30 títulos de obras literarias de distintos autores de la literatura paraguaya en lengua guaraní, y otros 5 títulos para la Editorial Servilibro.

Su libro de cuentos Kéra rembe’y  es aparentemente una recopilación de la oratura popular, o en su caso una imitación perfecta de narraciones reales de sueños vividos; pero de sueños pesados, de verdaderas pesadillas, visiones fantásticas, casi de terror. Esto es muy común en los relatos de nuestra gente, pero muy escaso, casi inexistente, en nuestra literatura.  Es un género que comienza a cultivarse con Mauro y fue necesario que alguien comenzara.

Pero debo celebrar algo más con la aparición de este poeta. En este libro maurolugo demuestra que se halla abierto a la ciencia lingüística, porque incorpora inclusive nuevos grafemas a su alfabeto. No hace lo mismo cuando escribe poesía, pero siempre hemos dicho que la poesía no es el medio más adecuado para transcribir la realidad lingüística que yace en la oralidad. Por eso es importante que este joven poeta se haya iniciado también en la narrativa.

maurolugo nació dentro de la poesía moderna. Como decía Ortiz Guerrero: “Ignora el metro y la cadencia loca / para la estrofa melodiosa y trunca”. Usa, igual que su maestro, versos muy breves, sin rimas y con acento rítmico irregular.  Rompe de modo ex profeso el acento regular. Construye imágenes con escasas palabras, pero a pesar de la emulación, su poesía se distingue de la de su preceptor; ya tiene estilo propio, diferente. Sorprende muchas veces sus frases poco comunes, nuevas en nuestro idioma y por lo mismo, impactantes.

Desde estas páginas apostamos al talento literario de maurolugo; a su producción futura porque hace tiempo que dejó de ser una promesa para pasar a representar a la generación más joven del arte literario que se produce en nuestro avañe’; lengua que la generación de Mauro va dejando de lado por causa de los desatinos en la promoción de la misma a través del sistema educativo; esta situación arroja sobre los hombros de maurolugo un compromiso mayor: el de sostener la lengua misma a través de su arte. Saludamos al depositario de esa gran tradición artística literaria; al eslabón de esa larga cadena que une el esplendoroso pasado de la poseía en guaraní con el futuro impredecible de una lengua poderosa que comienza a dar signos de desfallecimiento en nuestra sociedad.


Marzo de 2012

Extraído de mi libro "La Poesía Guaraní del Siglo XX"

2 comentarios:

  1. Que surgan poetas paraguayos, y que escriban en guaraní es una verdadera buena noticia. El joven poeta debe hacerse con el maestro, pues del pasado venimos y descubrir su propio camino, pues el hombre paraguayo es un proyecto, que cada día debe mejorar, y se mejorar con mejores maestros.
    Me gusta el artículo.

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