Aprobación del Pabellón y Escudo Nacional en el Tercer Congreso reunido en el templo de la Encarnación el 25 de noviembre de 1842, bajo la presidencia de don Carlos Antonio López.
Óleo sobre lienzo de Guillermo Ketterer pintado en 1957.

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lunes, 24 de enero de 2011

El guaraní hasta en la sopa *

* Entrevista realizada por Elvio Díaz Valinotti en ABC Digital al Dr. Tadeo Zarratea sobre el guaraní paraguayo, el guaraní popular, el académico, el puro y el escolar.

El idioma guaraní pretende incluirse en ámbitos estrictamente formales como las leyes e incluso instancias tan cotidianas como las señalizaciones, los letreros y las etiquetas de medicamentos y los productos del supermercado. Conozca cómo la Ley de Lenguas impactará en el día a día de un empleado común o un referente del Gobierno.


Tras más de tres años de esfuerzo, la Ley de Lenguas ya es una realidad. Está vigente desde el 5 de enero de este año, aunque aún aguarda su reglamentación desde el Ejecutivo.


La normativa busca garantizar la supervivencia del idioma nativo, fuertemente desgastado por la falta de atención de las autoridades y la sociedad civil frente al constante bombardeo de culturas foráneas.
En breve (al menos eso se espera), se creará otro ministerio: la Secretaría de Políticas Lingüísticas, que junto a la Academia de la Lengua Guaraní (aún en formación) unificará el alfabeto y la gramática del idioma, comentó la senadora Iris Rocío González.


¿QUÉ TIPO DE GUARANÍ USAMOS?
Antes de impulsar documentos oficiales redactados en ambos idiomas, se necesita que la Academia de Lengua Guaraní se decida entre tres tipos de guaraní que se manejan en el país.


El “guaraní académico”: Se conoce como guaraní “académico” aquel impulsado por los llamados puristas del idioma, quienes se niegan a mezclar el idioma con el castellano y recurren a neologismos como “vakapipopo” (pelota) o "mba'e pepo atâ ovevéva" (avión). Se trata de una corriente manejada entre los licenciados en guaraní y enseñada en las escuelas y colegios.


El “jopara”: Es una mezcla del guaraní con el castellano. Se incorporan palabras del español al guaraní, pero sin una fusión propiamente dicha. Ej.: Tereho erumi cheve che almohada (aramboha, en guaraní). Se utilizan palabras en español cuando bien pueden usarse palabras en guaraní. Generalmente es usado por un hispanohablante que debe hablar guaraní cuando no acostumbra hacerlo, explicó el estudioso del idioma Tadeo Zarratea.


El “guaraní paraguayo”: Es el guaraní hablado habitualmente por la mayor parte de la población paraguaya, explica Zarratea. Al idioma nativo se le agregan palabras en español en un 30%. A diferencia del “jopara”, en esta modalidad el castellano se somete a las reglas del guaraní (se guaraniza) y ambos idiomas se fusionan de forma armónica.


El español es utilizado únicamente cuando no hay una forma de traducción manejada por el pueblo, agrega el también escritor y doctor en Derecho.


A su criterio, la Academia debe decidirse por el “guaraní paraguayo”, ya que es el utilizado por la mayoría de la población.


El guaraní académico, implementado en las escuelas, es un fracaso. Sólo provoca el rechazo por parte de los jóvenes, aseveró.


“El guaraní artificial va contra la lógica del pueblo soberano”, indicó al señalar que son los hablantes quienes de alguna manera fijan la forma en que desean utilizar el idioma.


La Academia de Lengua Guaraní deberá decidirse por uno de los tipos de guaraní en un plazo de cinco años.


Una vez unificados los criterios, las resoluciones de la Corte, la cédula de identidad, el pasaporte y la mayoría de los documentos oficiales serán redactados en ambos idiomas oficiales.


Igualmente, en la Ley de Lenguas se recomienda a los comercios impulsar etiquetas bilingües en los productos fármacos, alimenticios, manufacturas, etc.


También se insta a los noticieros a incorporar el idioma nativo en sus presentaciones televisivas.


EL GUARANÍ EN LA FUNCIÓN PÚBLICA
Los propios funcionarios públicos tendrán que adecuarse y reforzar su conocimiento del idioma nativo a fin de poder atender correctamente tanto a los hispanohablantes como a los guaranihablantes.


A la hora de llenar vacancias en un ente estatal, se priorizará a aquellas personas que tengan buen manejo de escritura y diálogo en ambos idiomas.


EN AMÉRICA
Actualmente, existen 53 dialectos del guaraní en Paraguay, Brasil, Uruguay, Argentina, Bolivia, Perú, Colombia, Venezuela y Guayana Francesa, comentó Tadeo Zarratea.


En nuestro país existen siete dialectos: seis hablados por indígenas y otro hablado por la mayoría de los paraguayos, agregó.


EN 60 AÑOS PODRÍA DESAPARECER EL GUARANÍ
Zarratea reconoció que las nuevas generaciones cada vez hablan menos el guaraní.


La Ley de Lenguas es prácticamente la última esperanza para salvar al idioma de su extinción, que -así como están las cosas- podría ocurrir en 60 años, estimó.


Agregó que si la nueva normativa ya vigente se aplica de forma correcta, en 10 años se experimentaría una revitalización de nuestro legado nativo.


14 de Enero de 2011 




sábado, 16 de octubre de 2010

Lanzamiento de libro de la investigadora María Agnes Härdle


En la librería Fausto Cultural (Eligio Ayala 1060) se presenta esta noche el libro “Comparación del desarrollo histórico del Tupí-Guaraní en el Brasil y en Paraguay”, de la lingüista alemana María Agnes Härdle. El acto se realizará a las 20:00 y la presentación estará a cargo de Tadeo Zarratea.    
    
Härdle nació en Alemania, pero cuando tenía dos años se mudó con sus padres al Paraguay. Vivieron en la Colonia Yguazú del Alto Paraná. Allí aprendió a hablar guaraní. Hablaba alemán con sus padres y guaraní con sus amigos niños. Recién cuando ingresó a la escuela empezó a hablar el castellano, según nos comentó en una entrevista.
    
Al terminar el colegio, viajó a Alemania para seguir sus estudios universitarios. Estudió lingüística y actualmente aspira a un doctorado por la Universidad de Regensburg.    
   
El libro que presenta hoy es una tesina que versa sobre el aspecto diacrónico de la lengua guaraní. Comprime y actualiza la historia reciente de la misma; desde el descubrimiento de América por los europeos hasta nuestros días.    

María Agnes Härdle afirma que en la época de la colonia no existía la diferencia entre el guaraní paraguayo y el guaraní brasileño, hoy denominado como tupi. Es después de la Guerra contra la Triple Alianza que comienza a utilizarse la palabra tupí.    
“Uno no puede atacar a alguien igual. El enemigo tiene que ser diferente”, manifestó.    

Tupinambá era una  etnia separada de los guaraníes que vivían en la  costa del Atlántico. Es de ella que pudo haber surgido la palabra tupí.

Härdle viene a poner de manifiesto con esta obra que las diferencias entre tupí y guaraní no son mitológicas,  como se ha enseñado siempre, sino que existen unas 14 causas comprobadas que se refieren a las diferencias entre las formas de hablar guaraní que existen en Brasil y Paraguay. La lengua tupí es una “lengua hermana” del guaraní paraguayo porque provienen de un mismo tronco. Dos formas ligeramente diferentes de usar la misma lengua; en suma, dos dialectos regionales de una gran familia lingüística.

En su obra, Härdle además menciona unos 53 dialectos, o formas diferentes de hablar guaraní, y ubica dónde se hallan ubicadas estas 53 expresiones dialectales y qué densidad poblacional tienen actualmente.

Fuente: www.abc.com.py




Libro bilingüe se lanza en Fausto


El libro bilingüe español-alemán Comparación del desarrollo histórico del Tupí-Guaraní en el Brasil y en el Paraguay (Historischer Vergleich der Entwicklung des Tupí-Guaraní in Brasilien und in Paraguay), se presenta esta noche, a las 20, en Fausto Cultural sito en Eligio Ayala 1060.


El material fue elaborado por la investigadora María Agnes Härdle, y la presentación está a cargo de Tadeo Zarratea, quien señaló acerca del material: "Este trabajo da mucha luz sobre la historia de nuestra lengua guaraní, y cómo se conserva en nuestro país a pesar del desdén hacia él".

El libro habla de las diferencias y concomitancias entre el Tupí Guaraní y el Tupí del Brasil, "y cómo estas lenguas se fueron diferenciando con el paso del tiempo".

Para Zarratea, la contribución de la autora significa un valor y punto importante acerca de la mirada y el interés de los lingüistas europeos en torno a la lengua guaraní.

"Al principio me asustó la magnitud del tema, pero después me entusiasmé y no pude parar", comentó María Agnes Härdle, quien actualmente estudia para un doctorado en lenguas e investiga acerca del jopara.







Fuente: www.ultimahora.com 

martes, 26 de agosto de 2008

"Con una Ley de Lenguas el país será más libre"

La siguiente es una entrevista que me ha hecho el periodista Marco López para el diario paraguayo Última Hora

Hoy, en el Día del Idioma Guaraní, Tadeo Zarratea, un estudioso del guaraní, lamenta que la Comisión Nacional de Bilingüismo lleve años sin reglamentar el uso de las lenguas.

Desde 1992, el castellano y el guaraní son idiomas oficiales del Paraguay. Sin embargo, la realidad es que la Ley de Lenguas -la que debe reglamentar el uso de los idiomas nacionales- sigue estancada y su implementación está aún más lejos. En esta conversación, Tadeo Zarratea analiza la situación actual.
-¿Cómo cree que el Gobierno va a enfrentar el problema del guaraní en el Paraguay?
-No tengo la menor idea.
-¿Ve algunos signos alentadores?
-Sí, veo algunos signos positivos. Por ejemplo, en el acto del traspaso de mando, el Himno Nacional también se cantó en guaraní. Además, el discurso del presidente del Congreso y una parte de la alocución del presidente de la República también fueron en guaraní. Estos son signos muy alentadores.
-¿Por qué nunca se reglamentaron los artículos 77 y 140 de la Constitución Nacional de 1992?
-Por el desinterés del Parlamento Nacional y más aún por desidia de la Comisión Nacional de Bilingüismo, creada por decreto del presidente Juan Carlos Wasmosy, en 1993. En esa oportunidad el mandatario les encomendó la formulación del proyecto de ley, pero la Comisión no cumplió.
-¿En qué estado se encuentra la Ley de Lenguas en este momento?
-En este momento, la ley está bajo estudio de tres comisiones del Senado: la de Asuntos Constitucionales, de Legislación y de Educación, Cultura y Culto.
-¿Por qué es importante para el Paraguay una Ley de Lenguas?
-Es clave, fundamental, porque el Paraguay es multilingüe y el Estado es bilingüe. Entonces, tiene que existir una ley que reglamente el uso de las lenguas oficiales y las no oficiales también.
-¿Cuáles son las instituciones más importantes que propone la Ley de Lenguas?
-La Secretaría Nacional de Política Lingüística y la Academia de la Lengua Guaraní.
-¿Cree que una Ley de Lenguas va a obrar el milagro de convertir al Paraguay en un país bilingüe coordinado?
-Imposible. Aquí no hay ninguna magia. Lo que realmente necesitamos es ordenar el problema lingüístico, y eso solo se logrará con la Ley de Lenguas. Con ella, el Parlamento estará en condiciones de comenzar a dictar las leyes en guaraní y el Palacio de Justicia podrá expresar los procesos en nuestro idioma vernáculo. Asimismo, el sistema educativo tendrá la posibilidad de dar un mejor tratamiento al guaraní en el plan curricular. Se hace muy necesaria la reglamentación.
-Usted como conocedor, y sus amigos, que también están en el tema, ¿no se sienten un poco responsables del atraso en la instauración de un país bilingüe?
-No somos responsables. Somos simples voluntarios en la causa. Yo llevo décadas trabajando por el guaraní por impulso propio, así que particularmente no puedo sentirme responsable.
-Entonces, ¿a quiénes puede atribuirse el fracaso?
-La Comisión Nacional de Bilingüismo es la principal responsable, porque pasaron 14 años y no hizo nada. Los funcionarios del ente cobraban sus sueldos para realizar una tarea específica encomendada ya en la época de Wasmosy y nunca se cumplió. En dos ocasiones, en forma particular, nosotros preparamos sendos proyectos de ley y los elevamos al Parlamento, pero lamentablemente el caso pasó al Ministerio de Educación, que a su vez derivó el tratamiento a la Comisión de Bilingüismo.
-¿Y qué pasó entonces?
-La Comisión de Bilingüismo rechazó nuestra propuesta y dijo que ella se encargaría de redactar el proyecto de la Ley de Lenguas, pero -como ya le dije antes- los responsables no hicieron nada.
-¿Cómo se imagina que sería un Paraguay bilingüe?
-Me imagino que el Paraguay será un pueblo más libre. Cuando se desaten las ataduras de la mordaza lingüística, los niños se sentirán liberados y dejarán de ser tímidos. En tanto que los adultos tendrán más capacidades de expresión y certeza en la expresión. El mutismo que ahora los caracteriza, así como la inseguridad lingüística desaparecerán y entonces los ciudadanos serán capaces de defender sus derechos y estarán orgullosos de su identidad cultural.
LA FRASE: "Cuando se desaten las ataduras de la mordaza lingüística, los niños se sentirán liberados y dejarán de ser tímidos".