Aprobación del Pabellón y Escudo Nacional en el Tercer Congreso reunido en el templo de la Encarnación el 25 de noviembre de 1842, bajo la presidencia de don Carlos Antonio López.
Óleo sobre lienzo de Guillermo Ketterer pintado en 1957.

sábado, 25 de noviembre de 2017

Presentación de: POEMAS Y CANCIONES DE EMILIANO R. FERNÁNDEZ





SEÑORAS Y SEÑORES:
Estamos  aquí  para presentar el tercer tomo de la colección POEMAS Y CANCIONES DE EMILIANO R. FERNÁNDEZ. 
         Es para mí un alto honor que nuestra entidad AMIGOS DE EMILIANO  me haya confiado esta presentación y que el CENTRO CULTURAL EL CABILDO  haya aceptado la designación, porque Emiliano es parte del patrimonio cultural  de Juan Pueblo, y como dice el poeta Santiago Dimas Aranda, “todo lo que es de Juan, es sagrado”.
         Y en este caso, sacratísimas son tanto la persona como las obras de este hombre, hoy consagrado ya como el mayor poeta popular paraguayo de todos los tiempos, pero reconocido y mimado por su pueblo en plena vida y cada día que viene pasando después de su vida terrenal, física.
  Muchos compatriotas se preguntan: ¿por qué Emiliano es tan apreciado, querido, amado, recordado y hasta venerado por sus admiradores?  Nuestra respuesta es: porque expresa al paraguayo; porque se ha metido en su piel para sacudir sus sentimientos desde adentro.
  Y aquí estamos con estas obras publicadas mediante los esfuerzos de mucha gente, especialmente de los nietos del vate. Inocencio y Emiliano Rubén Fernández y la esposa de Inocencio doña Graciela Abate, así como los miembros de su familia. Mis observaciones me han permitido afirmar que los herederos del artista no son sus hijos sino sus discípulos. Pero este es un caso pocas veces visto en que los descendientes de sangre son también los discípulos del artista. Es así porque ellos se esfuerzan por reunir la totalidad de las obras literarias del gran poeta y creo que todavía están lejos de lograrlo porque Emiliano es como una cantera, cuando más se cava más productos se descubre.
En este tercer tomo se incluyen poemas desconocidos por mí y por la mayoría de los emilianistas. Las canciones y los poemas más conocidos fueron incluidos en los tomos 1 y 2. Pero le dije a mi amigo Inocencio que todavía no incluyó aquel gran poema social titulado OJOAPYTÉPE, vigorosa arenga campesina, ni aquel poema donde Emiliano expresa su tedio, su cansancio de la guerra, su deseo de volver. Para mí ese poema es el registro fiel del espíritu de las tropas en 1935, porque nada menos que Emiliano, el que anunció antes que nadie que llegaremos al río Parapití, y llegamos;  y el que además  dijo entusiástamente:  “Ñaguahëne aipo La Paz pe. Tovale la ovaléva”, ahora está diciendo: “Ipukúma guerra ha ivai la véta. Ahase ahecha che ru ha che sy. Taikomi  jey chokokue poeta; ha tahavi’ü moréna Ysaty”. Luego se despacha contra el abandono de los soldados por sus propias madrinas de guerra, el cansancio de los mismos y la necesidad de poner fin a la guerra. Emiliano siempre fue el barómetro de los sentimientos nacionales. Por eso, para mí, este poema que comento es bastante sintomático.
Pero ahora quiero hablarles de un aporte suyo, muy significativo.
Así como José Asunción Flores pulsó a través de la guarania “la melancolía profunda” del paraguayo;  y así como la polka paraguaya expresa las formas y niveles de su alegría a través de sus 7 variedades, Emiliano R. Fernández ha logrado pulsar una de las cuerdas más sensibles del paraguayo: su melancolía heroica. Este estado del alma del paraguayo expresa la polka-canción. Y esta variedad de la polka es uno de los aportes de Emiliano a  nuestro acervo artístico.

La polka paraguaya es un género musical creado por el pueblo paraguayo a través de su historia y nada tiene que ver con la polka de Bohemia, salvo su nombre; y es uno de los grandes aportes del pueblo paraguayo a la cultura universal. Pero nació como música y no como canto. Las primeras polkas paraguayas no se cantaron, no tenían texto literario; pero con los versos de Emiliano empezó a cantarse y allí varió su aire musical, nació una de sus variedades; la polka-canción, que se sumó a la polka-kyre’ÿ, a la polka-syryry; a la polka chamamé, al rasguido doble, a la polka-sarambí y últimamente la polka-jahe’o, más otras variedades. Estos aires musicales registran las diversas formas del vy’a del paraguayo, tales como el vy’a retia’e, vy’a ñemboki, vy’a kavalleria, hasta llegar al vy’a saingo, el jolgorio total. Emiliano registra en su música y en sus versos el vy’a-ñembyasy,  cuya mejor expresión viene a ser la polka-canción, virtualmente creada por Emiliano y otros artistas en tiempos de Emiliano, porque no cabe dudas de que fue él quien la popularizó.
    La "melancolía heroica" es un estado psicológico del paraguayo y de la paraguaya; un estado anímico de sensibilidad profunda; un sentimiento delicado, reflexivo, y hubiéramos dicho triste si no tuviera el condimento de la dignidad que roza el orgullo y del altruismo que vence a la mezquindad humana. 
    Emiliano R. Fernández es la encarnación de la paraguayidad porque ama y pelea con la misma pasión, y él, al popularizar la polka-canción hizo vibrar una de esas cuerdas psicológicas hasta entonces dormida.
    Este y muchos otros importantes aportes culturales le debemos al gran Emiliano. Por eso es importante este rescate y para completarlo seguiremos apoyando a estos señores que están en la tarea de campo hasta que reúnan totalmente los poemas, canciones y otros escritos de nuestro Mariscal de las letras, cuyos restos hoy descansan merecidamente en el Panteón Nacional de los Héroes y cuyo legado le pertenece legítimamente al heroico pueblo paraguayo.
   Muchas gracias.    
                                      Tadeo Zarratea

                                      22-XI-17

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