Aprobación del Pabellón y Escudo Nacional en el Tercer Congreso reunido en el templo de la Encarnación el 25 de noviembre de 1842, bajo la presidencia de don Carlos Antonio López.
Óleo sobre lienzo de Guillermo Ketterer pintado en 1957.

jueves, 17 de octubre de 2024

REQUIEN POR INOCENCIO

 

REQUIEN POR INOCENCIO

Y se fue no más el amigo. Nos dejó sin aviso y con severa consternación. Sabía que lo apreciaba pero no sabía que fuera tanto. Hoy descubro que es de esas personas que ya por siempre me van a faltar en la vida, de aquellas que, como otras; no son sustituidas en mi realidad cotidiana ni en mi alma. Los eternos ausentes. Los que dejan el vacío que ningún otro amigo lo viene a llenar. Los insustituibles. Inocencio Laureano Fernández Rivarola fue una persona afable que ha encontrado siempre la forma de hacerse querer. Un ciudadano común, humilde y con algunos defectos, como todos, pero inteligente y avispado. Insigne reivindicador de las obras, del honor, del prestigio y la dignidad de su abuelo: el gran Emiliano. Esa actitud y esa lucha también lo reivindicó a él. Fue el gestor principal del ingreso de los restos del gran poeta nacional al Panteón de los Héroes. Sobre el tema yo le decía: sus huesos ingresaron al Panteón pero sus obras no pasan el umbral del Ministerio de Educación; no están en los libros de lectura porque los puristas del guaraní no lo aprueban. Entonces me decía: tenemos que intensificar nuestra lucha por vencer esa valla; Emiliano tiene que ingresar al Ministerio, es el mariscal de los poetas de nuestra lengua; y así, pasábamos horas analizando estrategias, buscando caminos; él siempre con su entusiasmo total.

          MI QUERIDO INO: ante lo irremediable convertiré tu vívido recuerdo en una persona cuasi viva que estará siempre a mi lado, apoyando los esfuerzos, los sueños y los altos ideales de patria, porque siempre supimos que defender el legado de Emiliano es defender al Paraguay mismo. Que descanses en paz, compañero.

                                                           Tadeo Zarratea

                                   Asunción 16 de octubre de 2024

No hay comentarios:

Publicar un comentario